Vivir en familia es a veces un sueño… o casi un infierno, pero tú puedes elegir
Fortalece tu confianza y motivación.
Encuentra el sentido, la compañía y el apoyo que
pueden cambiar tu vida cada día.
Parar, reflexionar, comprenderse y aprender.
Un lugar sin juicios, ni exigencias de perfección
El acompañamiento dirigido a figuras de referencia que necesitan mejorar la relación con sus hijos e hijas, ayuda a entender de una vez por todas y con profundidad, qué ocurre dentro de su sistema familiar.
Desean educar de otra manera, pero no saben cómo hacerlo sin repetir patrones aprendidos.
Sienten que han perdido el control o la calma en la convivencia.
Se comunican desde el grito, el conflicto o el agotamiento emocional.
No saben cómo poner límites sin culpa ni ruptura del vínculo.
Atraviesan etapas vitales complejas (infancia, adolescencia, separaciones, migración, cambios familiares).
Un espacio vivo y en crecimiento, de encuentro humano. Donde el vínculo entre familias se convierte en una fuente de cuidado, resiliencia y crecimiento compartido
La Escuela está pensada para acompañar a los adultos a regularse a sí mismos antes de regular a sus hijos, a desarrollar mayor conciencia emocional y a encontrar formas más coherentes y amables de estar en la relación
- el fortalecimiento de la confianza parental.
- Facilita el contacto con otras familias que atraviesan situaciones similares, generando un sentimiento de comprensión y pertenencia.
- Reduce la sensación de soledad, culpa y autoexigencia, al normalizar las dificultades parentales.
Espacio seguro, en el que los adultos pueden “quitarse la armadura”, hablar desde la vulnerabilidad y compartir aquello que normalmente se vive en silencio.
Calidad, cuidado ético y coherencia clínica del contenido.
Además del trabajo grupal, el programa incluye dos sesiones individuales por familia, con una duración de 50 minutos cada una, que permiten personalizar y profundizar el proceso:
- Primera sesión individual (antes de iniciar el grupo):
Sesión de conocimiento y encuadre, orientada a comprender la situación familiar, las necesidades específicas, los objetivos y el momento vital de cada familia. - Segunda sesión individual (al finalizar el grupo):
Sesión de evaluación y cierre, destinada a revisar el proceso realizado, integrar aprendizajes, valorar cambios y orientar los pasos posteriores si fuera necesario.
Estas sesiones individuales permiten cuidar la singularidad de cada familia dentro del marco grupal, sin convertir el programa en un proceso terapéutico individual, pero manteniendo una mirada clínica y respetuosa.
Un proyecto de acompañamiento psicológico y formativo que construye relaciones familiares más conscientes, coherentes y emocionalmente saludables.
